¿Eres Carbívoro? Leer si eres o estás interesado en el vegetarianismo

Escrito por Néstor A. Leal el día Martes, 31 Marzo 2015. Archivado en Nutrición

Tengo muchos amigos vegetarianos y algunos veganos. Todos con una razón relativa válida para serlo. Unos por consciencia de su salud, otros por consciencia del medio ambiente, otros más por consciencia de los animales y por último algunos por cuestiones religiosas. 

¿Porqué SÍ tienen la razón los vegetarianos y veganos?

 

Animales de granjas industriales CAFOCuando se trata de calidad de los alimentos, les doy la razón. Los animales criados en granjas industriales viven en condiciones muy tristes, apretados, sucios, sobrealimentados, sin ver el sol, no tienen espacio para caminar, enfermos y con dolor. La proteína de origen animal que se puede adquirir en el supermercado proviene de estas granjas industriales. ¿Cómo puedes esperar obtener salud de un animal enfermo? 

La carne industrial contiene residuos de los antibióticos y otros medicamentos administrados a estos animales para lograr que engorden antes de que la enfermedad sea fatal. Adicionalmente el sabor es blando. No sabe a nada. Los desechos o los cortes que nadie quiere terminan en alimentos procesados (embutidos, latas, congelados, etc.) que incluyen grandes cantidades de sodio, azúcar, conservadores y otras sustancias (glutamato monosódico) que “mejoran" el sabor. Nada de lo anterior es bueno para tu salud.

Cuando alguien deja de comer carne y comienza un estilo de vida vegetariano es común que sienta muchos beneficios puesto que dejan de consumir animales enfermos y dejan de consumir los conservadores de carnes procesadas. Sólo tengo una recomendación, busca verduras y frutas orgánicas. Tampoco es muy bueno para tu salud consumir producto del campo que contenga grandes cantidades de pesticidas e insecticidas. Con el tiempo es probable que tu salud no mejore completamente o hasta tienda a decaer por las cantidades tan altas de químicos en las plantas.
Pesticidas e insecticidas

¿Qué es un Carbívoro?

¡Muy bien! Entonces has decidido llevar un estilo de vida saludable y consumir plantas. ¡Cuidado! Puedes terminar siendo carbívoro y no te has dado cuenta. Sé que esta palabra no existe en español y la acabo de inventar inspirado al tratar de traducir “carbotarian”. ¿Qué significa? Pues que al limitarte al consumo de plantas puedes terminar consumiendo alimentos de alto índice glucémico. Ojo, no estoy diciendo calorías en exceso, porque no todas las calorías son iguales. Más bien estoy hablando de los carbohidratos como cereales (arroz, maíz, trigo, etc.) y tubérculos como la papa. Es muy común que estos sean económicos, transgénicos y mal cocinados. También es común que el trigo sea la base de la mayoría de tus alimentos como pasta vegetariana, empanadas vegetarianas, pizza vegetariana, quesadillas, sandwiches, tortas y muchos más. 

El Dr. William Davis demostró en televisión que una rebanada de pan puede aumentar la glucosa en la sangre más que un chocolate Snickers®. El pan blanco, elaborado con harina altamente refinada tiene un índice glucémico de 70 comparado con el del azúcar de mesa de 58. Esto quiere decir el pan genera una liberación de insulina para transportar la glucosa en la sangre y si llevas una vida sedentaria puedes tener resistencia a la insulina que te provocará acumular reservas de grasa en el vientre y otras partes de tu cuerpo no deseadas.

La harina de trigo refinada es probablemente lo peor que puedes incluir en tu régimen alimenticio. Al ser refinada está desprovista de nutrientes, minerales y fibra. La industria la adiciona con minerales y vitaminas de baja calidad fabricadas en laboratorio. Al tener un índice glucémico tan elevado provoca la famosa “montaña rusa” de la insulina: el pancreas secreta insulina para deshacerse del azúcar, baja rápidamente la glucosa de la sangre, pronto sientes hambre nuevamente y comienza  el ciclo otra vez. Terminas comiendo antojos, lo primero que se te atreviese en las maquinitas de vending, aceptas las rebanadas de pastel de los cumpleaños de la oficina, escondes galletas en el cajón, comes dulces y chocolates, tomas jugos de frutas pensando que son saludables. El hambre es interminable y te sientes con poca energía todo el tiempo. Algunas personas creen tener baja presión cuando en realidad sufrieron de un ataque de hipoglucemia y terminan tomando uno o varios refrescos para volver a la vida.

Pronto terminas con sobrepeso, pancreatitis, depresión, cansancio y te preguntas: "¿Qué está mal si sigo un régimen vegetariano y como sano?”. Sencillo, estás consumiendo muchos carbohidratos simples y pocos carbohidratos complejos. Los simples son pastas, harinas, azúcares, postres y frutas muy dulces. Los complejos son verduras, leguminosas (frijoles) y algunos cereales integrales. Ojo, la gran mayoría de los panes integrales no lo son, incluyen una mezcla de harina refinada e integral. Los carbohidratos complejos contienen fibra que ayuda a amortiguar el golpe de glucosa, su digestión es paulatina y te mantienen saciados por mayor tiempo. Además, la fibra alimenta a tu flora intestinal que ayuda a mantener un sistema digestivo sano.

¿Qué hacer para llevar un estilo de vida vegetariano saludable?

Recientemente se comprobó que algunos almidones se pueden alterar químicamente si los cocinas y los enfrías antes de consumirlos. Al alterar su estructura molecular cambia el índice glucémico y los almidones se convierte en no digeribles, lo que significa que la flora intestinal se encarga de desdoblarlos. En pocas palabras, no elevan rápidamente tu glucosa en la sangre y beneficias a tu flora intestinal dándoles de comer. Prácticamente disminuyes las calorías de carbohidratos. Esto también sucede con las papas. Tanto el arroz como las papas las puedes recalentar una vez que las enfriaste en el refrigerador por varias horas. Los almidones van a conservar su estructura no digerible.

Trata de consumir más verduras y leguminosas que frutas. Busca verduras coloridas como pimientos, berenjenas, tomates, chayotes, betabeles, rábanos y col morada. Las verduras de hoja verde son muy buenas, entre más amargas mejor, como la arúgula, también consume espinacas, berzas y acelgas. No olvides pasar rápidamente por el calor estas últimas para desactivar el ácido oxálico que evita la absorción del calcio.

Si vas a consumir leguminosas como frijoles, lentejas, garbanzos y similares, recuerda remojarlos toda la noche y cambiarles el agua antes de cocerlos. Esto desactiva el ácido fítico y las lectinas que son antinutrientes e irritantes de la pared intestinal. No consumas soya en ninguna de sus formas.

Consume suficiente grasa como aguacates, aceite de coco, aceite de oliva y nueces. Como flexi-vegetariano no olvides incluir mantequilla y huevos, ambos orgánicos y de libre pastoreo. La grasa es muy importante para obtener las vitaminas A, D, E y K.  Evita los lácteos comerciales y busca sólo la leche de libre pastoreo y pasteurizada en frío como la de Villa de Patos. De mantequillas recomiendo la Lurpak, Anchor y Kerrygold, o bien mantequilla de producción artesanal si la encuentras localmente en tu ciudad. Quesos solamente los artesanales y de preferencia los de cabra u oveja. Evita todos los aceites vegetales de soya, canola, maíz y algodón.

Evita lo más posible todo lo que contenga harina refinada de trigo moderno como empanadas, tortas, pizzas, pastas, panes, pasteles y galletas. Evita el azúcar y los sustitutos de azúcar a toda costa sin importar tu estilo de vida. Si comes maíz busca que sea criollo mexicano nixtamalizado, si es posible orgánico. Evita las tortillas comerciales. 

Conclusión

No tiene nada de malo ser vegetariano. De hecho, si eres omnívoro y comes carne, es bueno alternar periodos de vegetarianismo y disminuir el consumo de proteína algunos días o por temporadas cortas. Ayudas a activar algunos mecanismos de reciclaje de proteínas por autofagia en el hígado y pancreas, otros de excreción de toxinas y reparación celular. Básicamente es como llevar tu auto al lavacoches y darle mantenimiento.

Come sólo los alimentos de temporada y apoya el consumo de productos locales.Consume productos orgánicos y pon atención a las reacciones de tu cuerpo. Vigila el índice glucémico de tus alimentos para evitar los picos de insulina y la hipoglucemia autoinducida. Busca una dieta diversificada. Como vegetariano u omnívoro consume una gran variedad de verduras orgánicas que contengan fibra.


Acerca del Autor

Néstor A. Leal

Néstor A. Leal

es ingeniero Ex-a-Tec '95, miembro de Mensa International capítulo Mensa México, socio de Almohada Herbal, socio de Boreálica Cryotherapy Beauty & Healthentrepreneur y Health Coach de Estilo de Vida Holístico (HLC3) entrenado por el CHEK Institute en San Diego, California. También es barista certificado por la AMCCE A.C. y educador sobre el mundo del café. Su sueño es que la gente tenga salud física, mental y emocional para convertir la Tierra en un planeta de vida ejemplar. 

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